La revista de la comunidad Casas e Ideas en Facebook La revista de Casas e Ideas Síguenos en Facebook
Organización

Cómo quitar la grasa de la cocina: campana, azulejos y muebles

La grasa se pega en la campana, los azulejos y los muebles aunque limpies a diario. Te explicamos cómo quitarla con productos que ya tienes en casa y una rutina sencilla para que no vuelva a acumularse.

Cocina reluciente con campana de acero inoxidable limpia y utensilios de limpieza naturales sobre la encimera

La grasa de la cocina no se ve de un día para otro. Cada vez que fríes o salteas, el vapor lleva pequeñas gotas de aceite que se posan en la campana, los azulejos y los muebles altos. Con el tiempo se mezclan con el polvo y forman esa capa pegajosa que no sale con un trapo húmedo.

La buena noticia es que para quitar la grasa de la cocina no necesitas productos caros. Agua caliente, lavavajillas líquido, bicarbonato y algo de paciencia resuelven la mayoría de los casos. Lo importante es usar el método adecuado para cada superficie.

Ficha rápida

  • Base de todo: agua caliente con lavavajillas líquido
  • Grasa incrustada: pasta de bicarbonato y agua
  • Filtro metálico de la campana: remojo de 15 a 20 minutos y cepillo suave
  • Filtro de carbón: no se lava, se cambia
  • Muebles de madera: paño bien escurrido y secar al momento
  • Nunca mezcles productos, sobre todo lejía con vinagre o amoniaco
En este artículo

Antes de empezar

  • Apaga la campana y la cocina y espera a que estén frías.
  • Ventila abriendo una ventana.
  • Usa guantes, sobre todo si vas a trabajar con agua muy caliente o con desengrasantes.
  • Lee el manual de la campana o de tus muebles si lo tienes: algunos acabados tienen indicaciones especiales.
  • No mezcles productos. Los CDC advierten que la lejía nunca debe mezclarse con amoniaco ni con otros limpiadores. Si cambias de producto, enjuaga antes con agua.

El filtro de la campana

Filtro metálico de campana extractora en remojo en un fregadero con agua caliente y espuma
Imagen generada con IA

El filtro es la pieza que más grasa acumula. Si tu campana tiene filtros metálicos lavables, sigue el método que recomienda Bob Vila:

  1. Llena el fregadero o un balde con agua caliente y añade una buena cantidad de lavavajillas líquido o desengrasante.
  2. Sumerge el filtro y déjalo en remojo entre 15 y 20 minutos.
  3. Frota con un cepillo de cerdas suaves, insistiendo en las zonas con más grasa.
  4. Si queda grasa incrustada, aplica una pasta de dos partes de bicarbonato por una de agua y vuelve a frotar.
  5. Enjuaga con agua caliente y deja que se seque por completo antes de volver a colocarlo.

Bob Vila aconseja limpiar los filtros al menos una vez al mes y pasar un paño después de cocinar comidas muy grasosas.

¿Tu campana no tiene salida al exterior?

Las campanas sin conducto, que devuelven el aire a la cocina, usan además un filtro de carbón activo para retener olores. Ese filtro no se limpia en agua: se cambia. El fabricante Broan-NuTone recomienda reemplazarlo cada seis meses, o antes si cocinas con mucha grasa.

La campana por fuera

Pasa un paño de microfibra empapado en agua caliente con lavavajillas, bien escurrido. En las campanas de acero inoxidable, limpia siempre en la dirección de la veta del metal y seca al final con un paño seco para evitar marcas de agua.

¿Y los desengrasantes comerciales?

Para capas muy gruesas, un desengrasante de cocina puede ahorrarte trabajo. Úsalo con estas precauciones:

  • Lee la etiqueta y comprueba en qué superficies se puede usar; algunos dañan el aluminio, la madera o la piedra natural.
  • Ponte guantes y mantén la ventana abierta mientras actúa.
  • Respeta el tiempo de acción que indica el fabricante y enjuaga bien con agua.
  • No lo combines con otros limpiadores en la misma superficie.

Azulejos y salpicadero

Salpicadero de azulejos blancos detrás de la cocina limpiado con una esponja y agua jabonosa
Imagen generada con IA

Los azulejos esmaltados son la superficie más agradecida:

  • Limpia con agua caliente y lavavajillas, de arriba hacia abajo.
  • En las juntas, aplica la pasta de bicarbonato con un cepillo de dientes viejo y frota con suavidad.
  • Enjuaga con agua limpia y seca para que no queden velos.

Si la cocina tiene un salpicadero de piedra natural, como mármol, evita los productos ácidos: pueden opacar la superficie.

Un pulverizador con agua caliente y unas gotas de lavavajillas junto a la cocina facilita la limpieza diaria. Pasar un paño mientras la grasa está tibia cuesta muy poco; quitarla cuando se ha endurecido lleva mucho más tiempo.

Muebles de cocina de madera

Puertas de muebles de cocina de madera de roble limpiadas con un paño de microfibra
Imagen generada con IA

La madera necesita más delicadeza: el exceso de agua y los productos agresivos dañan el acabado. Apartment Therapy propone este método:

  1. Retira el polvo suelto con un paño seco o un cepillo suave.
  2. Prepara una solución de una cucharada de lavavajillas en dos tazas de agua tibia.
  3. Moja un paño suave, escúrrelo muy bien y frota con movimientos circulares y poca presión.
  4. Para manchas difíciles, usa una mezcla de vinagre y agua tibia a partes iguales, déjala actuar unos minutos y retírala con un paño húmedo.
  5. Para la grasa más rebelde, aplica una pasta de bicarbonato y agua con un cepillo suave y enjuaga.
  6. Seca bien la madera al terminar.

Prueba siempre cualquier producto en una zona que no se vea, como el interior de una puerta, antes de usarlo en todo el mueble. No uses estropajos abrasivos.

Muebles lacados o laminados

Los frentes lacados, de melamina o laminados toleran bien el agua jabonosa. Evita los estropajos verdes y los limpiadores en crema, que pueden rayar el brillo.

Rutina para que la grasa no vuelva

Cocina luminosa y ordenada con la campana encendida mientras una olla cocina al fuego
Imagen generada con IA
  • Enciende la campana antes de empezar a cocinar y déjala unos minutos al terminar.
  • Tapa las sartenes cuando frías, para reducir las salpicaduras.
  • Pasa un paño cada día por la zona de la cocina y el salpicadero.
  • Limpia el filtro una vez al mes, o con más frecuencia si fríes a menudo.
  • Despeja la encimera junto a los fuegos: los objetos que dejas allí también se cubren de grasa. Si quieres más ideas para mantener la cocina ordenada, visita nuestra sección de organización.

Y si en el baño tienes otro frente abierto, te contamos cómo quitar el moho y evitar que vuelva.

Fuentes