La Monstera deliciosa, conocida en muchos países como costilla de Adán, es la planta que más veces aparece en las fotos de decoración. No es casualidad: sus hojas grandes y recortadas llenan un rincón vacío, crece con rapidez y perdona algunos descuidos.
Aun así, los cuidados de la monstera tienen sus particularidades. Con la luz y el riego correctos se convierte en una planta espectacular; con poca luz o demasiada agua, se estira, amarillea y deja de sacar las hojas con agujeros que todo el mundo busca.
Ficha rápida
- Luz: mucha claridad, con algo de sol suave; nunca un rincón oscuro
- Riego: cuando los primeros 5 a 8 cm de tierra estén secos
- Temperatura: no crece por debajo de 10 °C y no soporta heladas
- Sustrato: suelto, con buen drenaje y materia orgánica
- Soporte: un tutor de musgo o corteza para sus raíces aéreas
- Mascotas: tóxica para perros y gatos según la ASPCA
En este artículo
Luz: la clave de las hojas con agujeros

La monstera necesita mucha claridad. La Extensión de la Universidad de Wisconsin indica que crece mejor con luz intensa y añade un dato importante: con poca luz, las hojas no desarrollan perforaciones. Si tu planta saca hojas pequeñas, enteras y muy separadas entre sí, lo más probable es que le falte luz.
La Universidad de Connecticut recomienda semisombra con algunas horas de sol directo al día. En casa, eso suele traducirse en un lugar cerca de una ventana luminosa, con el sol de la mañana o filtrado por una cortina ligera.
Cuidado con el cambio brusco: sus hojas grandes se queman con facilidad si pasan de golpe de un rincón sombrío al sol fuerte o al exterior. Acostúmbrala poco a poco, durante una o dos semanas.
Las monsteras jóvenes tienen hojas pequeñas y sin cortes; las perforaciones aparecen a medida que la planta madura. Si la tuya es pequeña, dale tiempo y buena luz.
Riego: mejor quedarse corto que pasarse
El error más frecuente con la monstera es regarla demasiado. La Universidad de Connecticut aconseja dejar que se sequen los primeros 5 a 8 cm de tierra entre riegos. Para comprobarlo, mete el dedo en la maceta: si sale húmedo, espera unos días más.
Cuando riegues, hazlo a fondo, hasta que el agua salga por los agujeros del fondo, y vacía el plato a los pocos minutos. Una maceta sin drenaje o un plato siempre lleno de agua son la vía más rápida hacia la pudrición de raíces.
En invierno, o cuando hace más frío, la planta crece más despacio y necesita bastante menos agua.
Humedad y temperatura
La monstera es una planta de selva tropical y agradece la humedad. Según la Universidad de Wisconsin, los bordes de las hojas se vuelven marrones cuando el ambiente es demasiado seco. Agruparla con otras plantas o colocarla en un baño o cocina luminosos ayuda en climas secos o con calefacción.
En temperatura, prefiere el calor de una casa normal. La Universidad de Wisconsin señala que no crece por debajo de unos 10 °C y que la helada la mata. Si vives en una zona con inviernos fríos, aléjala de ventanas con corrientes de aire.
Sustrato, abono y trasplante

- Sustrato: usa una mezcla suelta, con buen drenaje y rica en materia orgánica. Añadir corteza de pino o perlita ayuda a que el agua no se estanque.
- Abono: durante la época de crecimiento, de primavera a otoño, puedes abonar con regularidad. Sigue la dosis del fabricante, porque la Universidad de Connecticut advierte que se quema con facilidad por exceso de sales.
- Trasplante: cámbiala de maceta solo cuando las raíces lleguen al fondo y a los lados, y aumenta el tamaño de forma gradual, unos pocos centímetros cada vez.
El tutor de musgo y las raíces aéreas
Con el tiempo, la monstera saca raíces aéreas, unos cordones marrones que salen del tallo. En la naturaleza se agarran a los árboles para trepar. En casa, un tutor de musgo o de corteza clavado en la maceta le permite crecer hacia arriba, con hojas más grandes y un porte más ordenado.
La Universidad de Wisconsin sugiere mantener húmedo el musgo del tutor para que las raíces aéreas también puedan absorber agua. Las raíces que no lleguen al tutor puedes guiarlas hacia la tierra; no hace falta cortarlas.

Problemas comunes y cómo solucionarlos
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Hojas amarillas y tierra siempre húmeda | Exceso de riego | Espacia los riegos y revisa el drenaje |
| Gotas en las puntas de las hojas | Tierra demasiado mojada | Riega menos y deja secar la capa superior |
| Bordes marrones y secos | Ambiente muy seco | Agrupa plantas o busca un lugar más húmedo |
| Hojas sin agujeros | Poca luz o planta joven | Acércala a una ventana luminosa |
| Manchas marrones quemadas | Sol fuerte sin aclimatar | Muévela a luz filtrada |
| Tallos largos con hojas separadas | Falta de luz | Más claridad y un tutor |
Revisa también el envés de las hojas de vez en cuando. Según las universidades de Wisconsin y Connecticut, las plagas más habituales en interior son la cochinilla, la araña roja, los pulgones y las escamas. Las de Connecticut recomiendan lavarlas con agua o jabón insecticida apto para plantas de interior.
Cómo reproducirla por esqueje
Puedes obtener una planta nueva a partir de un trozo de tallo. La Universidad de Wisconsin recomienda cortar justo por debajo de una raíz aérea y plantar el esqueje en sustrato. Un esqueje con al menos un nudo, una hoja y una raíz aérea enraíza con más facilidad.
Monstera y mascotas
Si tienes perros o gatos, ten en cuenta que la ASPCA clasifica la Monstera deliciosa como tóxica para perros y gatos. Contiene cristales de oxalato de calcio insolubles que, al morderla, producen irritación intensa en la boca, babeo, vómitos y dificultad para tragar. Colócala fuera de su alcance y, si tu mascota la mordió, consulta con tu veterinario.

Una planta que crece contigo
Con buena luz, riegos espaciados y un tutor, una monstera puede llegar a ocupar un rincón entero de la sala. Si buscas más ideas para llenar tu casa de verde, visita nuestra sección de plantas y jardín.









